Los compositores en el ajedrez I. Las ‘mansubat’ y Lucena. (1ª parte)

Publicado en El Confidencial

A lo largo de la historia del ajedrez han existido extraordinarios especialistas dedicados prácticamente en exclusiva, por no decir en cuerpo y alma, a crear bellas composiciones que tenían como motivo último o corolario la obtención del jaque mate al adversario. Casi siempre la premisa fundamental establecía que era el blanco el que movía primero y en consecuencia el que ganaba, ya que la secuencia de movimientos era obligada.

Este “pasatiempo” tuvo una difusión enorme entre los árabes que lo llevaron consigo como un bien muy preciado durante los años de la Hégira y posteriormente lo difundieron de la mano de su gran legado cultural en los territorios conquistados.

Vicente Blasco Ibáñez, en su libro La catedral (1903), decía sobre los árabes que “era una expedición civilizadora más bien que una conquista (…) aquella cultura joven y vigorosa, de rápido y asombroso crecimiento, que vencía apenas acababa de nacer; una civilización creada por el entusiasmo religioso del Profeta, que había asimilado lo mejor del judaísmo y la cultura bizantina, llevando además consigo la gran tradición india, los restos de Persia y mucho de la misteriosa China. Era el Oriente que entraba en Europa”.

El Oriente que traía la numeración decimal, el álgebra, la filosofía griega, la medicina, la química, la cosmología, la poesía rimada. Y traía también el juego del ajedrez.

Cabría decir que, además de lo anteriormente citado, esta marea humana inspirada en altos designios religiosos e impelida por una fuerza sobrenatural —la de su Dios Allah—, dio lustre y un esplendor desconocido a formas de conocimiento que derramaron generosamente en las áridas mentes de una Europa bajo medieval sometida a un oscurantismo feroz donde la ignorancia campaba por sus respetos.

Los grandes maestros árabes compusieron muchos problemas de shatranj (ajedrez). Estos problemas se llamaban mansuba en singular y mansubat en plural. Podría traducirse del árabe como “lo establecido”, arreglo, posición o situación. Los mansubat solían promover la solución de los mismos de modo que, para obtener la victoria, había que proceder a activar una secuencia de jaques obligados, lo que en el ajedrez actual, se llama entrar en “red de mate”.

Uno de los más famosos mansubat es el Problema de Dilaram, que ha llegado intacto hasta nuestros días rodeado de una aura poética típica de un cuento de Harum–alRaschid.

Habla de una princesa que se negó a ser objeto de transacción entre dos energúmenos que se la querían jugar en una partida de ajedrez. La pobre princesa —algo díscola y levantisca—, al ver que su despreciable “protector” iba perdiendo, intervino y le sugirió la solución de mate en cinco jugadas que la liberó de tamaño escarnio.

El caso es que el ajedrez árabe devino en un juego fertilizante para las mentes de los embrutecidos occidentales. Con el tiempo, fueron apareciendo diferentes obras de composiciones de mate que ya apuntaban maneras, entre las que destacan dos de forma especial.

La primera y posiblemente más antigua compilación de problemas-composiciones pudo ser el Manuscrito de Gotinga. Es éste un texto en latín redactado ya en esa época (postrimerías del siglo XV) en modo imprenta. Consta de una selección de una treintena de problemas y actualmente está custodiado en la universidad alemana del mismo nombre.

La segunda referencia es la que hace alusión a La repetición de amores y arte de axedrez con 150 juegos de partido de Luis de Lucena (en la imagen). En 1497 es editado este extraordinario libro por la universidad de Salamanca. No sólo es conocido en el mundo ajedrecístico por sus innovaciones sino que es una obra magna de la literatura de todos los tiempos por su elaborada manufactura y bella composición. Cuando concluía el siglo XV habían aparecido las reglas que actualmente rigen el juego del ajedrez pero que aún no estaban unificadas.

Entonces, Lucena compuso un libro en el que por primera vez aparecían unificadas todas las reglas del ajedrez, tal y como hoy las conocemos. Incluía también las antiguas reglas de este ancestral juego. Es esencialmente una recopilación, pero su elaboración y riqueza aún hoy deja asombrados a los eruditos más cualificados. Lucena es, sin duda alguna, uno de los ajedrecistas más grandes de la historia.

El diagrama que mostramos a continuación es posiblemente una de sus más famosas composiciones.

1. De6+ Rh8

2. Cf7+ Rg8

3. Ch6+ Rh8 (en el diagrama)

4. Dg8+!! Txg8

5. Cf7++

 

 

Otras de las grandes aportaciones al mundo de la composición ajedrecística fue esta famosa miniatura llamada la posición Lucena.

Las blancas pueden ganar mediante:

1. Te1+ Rd6 2.Te4

Y ahora contra:

2…Tg2 3.Th4 seguido por 4.Rh8 o 4.Rh7.

2…Tf2 3.Th4 igual que la anterior.

2…Rd5 3.Tf4 Re5 4.Tf1 Re6 5.Rf8, ganando.

2…Th1 3.Rf7 Tf1+ 4.Rg6 Tg1+ 5.Rf6 Tf1+ 6.Rg5 Tg1+ 7.Tg4, y las blancas coronan el peón.

En próximos artículos hablaremos de los más grandes compositores de ajedrez de la historia tales como Loyd, Kasparian, Kubel, Troizky, etc.

Partidas inmortales IX: Friedrich Sämisch vs. Aaron Nimzowitsch (Copenhague, 1923)

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Aaron Nimzowitsch (1886-1935) fue uno de los grandes teóricos del ajedrez hipermoderno (escuela que renunciaba a priori a la conquista del centro atacando este de manera indirecta). Estaba considerado como el tercer jugador del mundo en los albores de 1920, a una distancia prudencial de Capablanca y Alekhine. Nacido en Riga (una de las antiguas ciudades de la Liga Hanseática) se estableció en Copenhague a una edad temprana. En el año 1926 pactó un encuentro por el título mundial con Capablanca, pero al no conseguir financiación para el mismo tuvo que desistir.

Friedrich Säemisch (1896-1950) fue un innovador en este arte en lo concerniente a las aperturas pero, a pesar de haber ganado en una ocasión a Capablanca, su fama le llegó por una sonada derrota ante Nimzowitsch en la partida que a continuación referimos, que pasó a la historia como “la inmortal de Zugzwang”. Actualmente, una variante de la India de rey y otra de la Nimzoindia llevan su nombre.

Friedrich Sämisch vs. Aaron Nimzowitsch (Copenhague, 1923)

 

 

Defensa India de Dama

 

Tablero tras la posición 20.

1. d4 – Cf6

2. c4 – e6.
3. Cf3 – b6 (al jugar las blancas su caballo de rey en lugar del de dama, como en la defensa Nimzoindia, las negras optan por el fianchetto -alfil en posición esquinada que influye indirectamente sobre el centro del alfil dama-, entrando así en la llamada defensa India de Dama, cuya idea básica es controlar el punto e4, con un desarrollo elástico de sus piezas)
4. g3 – Ab7
5. Ag2 – Ae7
6. Cc3 – 0-0
7. 0-0 –d5
8. Ce5- c6
9. cxd5?-… (al liquidar la tensión central, las blancas facilitan el juego a su oponente. Parece mejor el ataque inmediato al centro, con p.ej,. 9.e4)… cxd5.
10. Af4.-a6 (jugada preventiva que prepara el avance b7-b5)
11. Tc1 – b5
12. Db3 – Cc6
13. Cxc6-A xc6
14. h3?– Dd7! (interesante jugada que amenaza b4. Restringiendo el salto del caballo a  a4)
15. Rh2… (las blancas entran en un preocupante compás de espera eludiendo la tan vital iniciativa) …Ch5.
16. Ad2 – f5
17. Dd1 – b4
18. Cb1 – Ab5
19. Tg1 – Ad6
20. e4  – fxe4! (excelente sacrificio posicional. Pieza por dos peones)
21. Dxh5 – Tx f2
22. Dg5 – Ta f8
23. Rh1 – T8f5
24. De3 – Ad3 (Aaron Nimzowitsch se va instalando solidamente bajo un manto de camuflaje imperceptible. El bando negro pronuncia su “Vae Victis” particular)
25. Tce1. – h6!! (esta es una jugada de maestría indiscutible. Deja a las blancas sin opciones)
En este punto Säemisch se rindió. La amenaza negra en la siguiente jugada de T5f3 condena a la dama a cruzar la laguna Estigia. Aquí, se da claramente el fenómeno de la asfixia total o zugzwang; esto es, cuando la obligación de jugar conduce irreversiblemente al default, o lo que es lo mismo, cuando cualquier jugada conduce inevitablemente a la derrota.

Partidas inmortales VIII: Carlos Torre Repetto vs. Emanuel Lasker (Moscú, 1925)

Publicado en El Confidencial

Carlos Torre Repetto nació el 23 de noviembre de 1904 en Mérida en la península de Yucatán. Setenta y cuatro años después, casi al despuntar la primavera del año 1978, una de los más prometedores jugadores de la historia del ajedrez, inició su última transición.

Creció el rapaz entre los mimbres de la revolución mexicana y las reivindicaciones de tierra de los campesinos liderados por Zapata y Villa. En aquel tiempo y como era habitual en la diplomacia yankee, aprovecharon una trifulca entre dos bandos enfrentados políticamente para amenizar la fiesta con la invasión a traición del puerto de Veracruz, arguyendo esta vez “una conducta diplomática inadecuada” de su vecino territorial.

El entonces presidente norteamericano –Woodrow Wilson– repartió profusamente medallas entre sus aguerridos marines por su “heróica” actuación. Intervención que consistió en fusilar a varios centenares de soldados que habían resistido en condiciones deplorables el asedio y posterior asalto.

Siendo en aquella época el ajedrez todavía un juego minoritario en Estados Unidos y habiendo cubierto su periplo americano, este jovencísimo jugador se trasladó a Europa, continente donde la difusión del arte–ciencia estaba más arraigada. De tal manera que en una visita tipo blitzkrieg pronunció su particular ‘veni, vidi, vici’. En el interbellum que se produjo entre las dos grandes guerras del siglo pasado, y con elcrack del 29 en ciernes, despuntaba ya el auge de los inquietantes fascismos que devorarían las esperanzas de paz de una Europa hastiada de tanto conflicto.

En este contexto, el joven Torre Repetto se acercaría a las murallas del Kremlin en el año 1925 para asombrar a propios y extraños con su destreza. A los tres campeones mundiales que ostentaban o habían ostentado hasta el momento el titulo, casi los deja en estado de trance. Hizo unas tablas memorables con Capablanca estando claramente inferior. Es probable que el cubano estuviera afectado el día del match por las secuelas habituales de alguna de sus habituales francachelas. Asimismo empató con Alekhine y con una maestría excepcional ganó una partida que pasó a los anales del ajedrez al excampeón mundial Enmanuel Lasker. El método utilizado para descerrajar la posición del adversario es de una imaginación propia de un genio.

La partida en si, en lo tocante a la apertura, no es especialmente inusual, pero a partir de la jugada nº 24 Torre Repetto introduce con su impecable maestría la que sería su más sofisticada arma y que pasaría a llamarse desde entonces “el molino”, combinación de “descubiertas” absolutamente mareantes que incluyen una llamativa entrega de dama.

Se sabe que la retirada prematura de este extraordinario jugador a los veintiún años fue refrendada por una terna de médicos que por prescripción facultativa le conminaron a abandonar el ajedrez. La noticia de que su amada de “toda la vida” le había abandonado para casarse con otro sería el detonante que le generaría una depresión de caballo a raíz del cual su declive se hizo irreversible.

Siempre tuvo una especial predilección por el cuadro de Frida Khalo “Ella juega sola” que con especial crudeza, reflejaba la soledad en la que se sumergió después de este trágico episodio.

Unos meses antes de su tránsito desde lo terrenal, la FIDE (Federation Internationale Des Echecs), le honró con la máxima titulación que puede obtener un jugador en este arte, la de Gran Maestro Internacional (en la imagen).

Pasamos a continuación a comentar el match que se produjo en Moscu en el año 1925. “El molino” o “la lanzadera” son los títulos que se les ha adjudicado a esta famosa partida. La apertura en cuestión se ha dado en llamar Sistema Torre (de patente propia), que guarda enormes similitudes con el Sistema Londres.

Carlos Torre Repetto vs Emanuel Lasker. (Moscú, 1925) 

1. d4 Cf6

2. Cf3 e6
3. Ag5 c5
4. e3 cxd4
5. exd4 Ae7
6. Cbd2 d6
7. c3 Cbd7
8. Ad3 b6
9. Cc4 Ab7
10. De2 Dc7
11. 0–0 0–0
12. Tfe1 Tfe8
13. Tad1 Cf8
14. Ac1 (hasta el momento ambos contrincantes posicionan sus piezas de manera correcta aplicando los principios de control del centro y piezas activas)…Cd5
15. Cg5 b5
16. Ca3 b4
17. cxb4 Cxb4
18. Dh5 (el bando blanco añade un nuevo ingrediente a los anteriores conceptos antes mencionados y aplica el de la iniciativa)… Axg5
19. Axg5? (jugada dudosa que permite contrajuego a las negras)… Cxd3!
20. Txd3 Da5! (amenaza ganar el alfil blanco con un futuro h6 al estar clavado y ataca también la torre de e1. El contrajuego del bando negro va tomando cuerpo)
21. b4! (defiende ambas amenazas)… Df5!? (da la impresión de ser dudosa)
22. Tg3¡? (a Torre se le ve fino a la hora de aprovechar las ventajas dinámicas)…h6? (es una idea apropiada que podría ganar el alfil ya que este está contra las cuerdas, mas Lasker se equivoca de peón. f6! era más idónea)
23. Cc4! (equilibra la bascula)… Dd5? (es un desliz que puede ser penalizado)

Tablero tras la posición 24

24. Ce3! Db5?? (poco a poco, el excampeón se va instalando en una partida que no va a poder controlar)

25. Af6!! (el alfil deja de estar clavado y cobra vida)… Dxh5 (a estas alturas Lasker ya ha intuido la que se avecina)
26. Txg7+ Rh8 (Carlos Torre pone en marcha su talento y originalidad. “El molino” empieza a funcionar a pleno rendimiento)
27. Txf7+! (poseído por un frenesí creativo y en plena inspiración el jugador mexicano despliega una serie de jaques demoledores)…Rg8
28. Tg7+! Rh8
29. Txb7+! (combinación histórica y letal)…Rg8
30. Tg7+! Rh8 (Lasker ya es solo un convidado de piedra en esta demolición)
31. Tg5+! (podían las blancas haber capturado el peón negro de “a7”, explotando la inercia del molino, mas esta decisión habría permitido a las negras obtener la columna “a” y activar su torre. Finalmente Carlos Torre finaliza esta orgia devoradora capturando la dama de Lasker)…Rh7
32. Txh5+- (el resto, es pura desolación)…Rg6! (este movimiento recupera una pieza, pero tres peones menos de cara al final es demasiada ventaja)
33. Th3 Rxf6
34. Txh6+ (aquí Lasker debería de haber reflexionado sobre sus opciones y ser consecuente)… Rg5
35. Th3 Teb8
36. Tg3+ Rf6
37. Tf3+ Rg6
38. a3 a5
39. bxa5 Txa5
40. Cc4 Td5
41. Tf4 Cd7
42. Txe6+ Rg5 (amenazando la torre y mate en b1)
43. g3!
1–0

Partidas Inmortales VII: Donald Byrne vs. Bobby Fischer (Nueva York, 1956)

Publicado en El Confidencial

Robert James Fischer. Un titán entre colosos. En los años cincuenta del siglo pasado sucedieron muchas cosas. Fue una época efervescente y bulliciosa, pero también de claroscuros y sombras. Mientras un fanático McCarthy agitaba el fantasma de una quinta columna comunista en EEUU y veía bolcheviques hasta en la cisterna del váter, otro entusiasta del intrusismo a ultranza en la vida privada con carta blanca y poderes casi absolutos, Edgar Hoover, se empleaba a fondo en la represión de artistas y pensadores libres con un celo algo inusual, rayano en el paroxismo.

Entretanto, dos mega potencias con poderes colosales mantenían un duelo por la hegemonía mundial. Una guerra sin precedentes en la historia oficial había concluido con un saldo espantoso para la humanidad, otra en curso se libraba en las fronteras de oriente entre gentes descalzas y de ojos rasgados y una Francia muy debilitada a raíz del varapalo de Dien Bien Phu y el contencioso de Argelia, daría alas al nuevo Gran Depredador en sus ansias imperialistas perpetuando un colonialismo que ya hacia aguas por todas partes.

Mientras todo esto ocurría, en Brooklyn (Nueva York), una madre soltera y pluriempleada de origen judío sacaba adelante a duras penas a un chaval espigado e introvertido. Robert James Fischer vio la luz en el año 1943 y abandonó el espacio y el tiempo en el año 2008 en las frías tierras de una isla remota en mitad del Atlántico que a finales del primer milenio fue muy visitada por vascos y escandinavos.

Posiblemente ningún otro jugador de ajedrez en la historia de este arte–ciencia haya creado tanta controversia en su tránsito por estos pagos.

El caso es que después de que el tenebroso premio Nobel de la paz, Henry Kissinger, le instará a afrontar su cita con la historia en Islandia, esta formidable fuerza de la naturaleza se puso en acción y derrotó en un match muy politizado allá por el año 1972, al educado gentleman Spassky, que a raíz de este suceso se fue a “penar a galeras” en una Dacha en la mas absoluta incomunicación durante algún tiempo, castigado “sin postre” (esto es, sin su “kit” de ajedrez) en unas más que lamentables condiciones.

Este talento de referencia en el arte del ajedrez abrió unos horizontes en la disciplina impensables hasta entonces. Buscó patrocinadores para todos aquellos eventos de dimensión internacional, implicó a filántropos e hizo avanzar a esta ciencia milenaria cuantitativamente y cualitativamente situándola en el mapa y en la agenda de miles de futuros ajedrecistas. Jugaba al ajedrez tocando las piezas con la elegancia de una pianista. Tablero y piezas, eran su alter ego. Definitivamente, hablamos de un mito.

Hoy, y en su memoria, reproducimos este trabajo de orfebrería, un legado de belleza incuestionable.

Donald Byrne vs. Bobby Fischer. (Nueva York, 1956).

Defensa Grünfeld.

Tablero tras la posición 17

1. Cf3/Cf6

2. c4/g6

3. Cc3/Ag7
4. d4/0-0
5. Af4/d5
6. Db3/dxc4 (Fischer renuncia a la ocupación del centro –esencial en el ajedrez– mientras que Byrne tiene a su dama bajo una exposición inquietante).
7. Dcx4/c6
8. e4/Cbd7
9. Td1/Cb6
10. Dc5?/Ag4 (el jugador negro, Fischer, está mejor en desarrollo –otro tema recurrente en la doctrina ajedrecística– además de haber puesto a buen recaudo su rey a través del enroque-).
11. Ag5? (por lo general no es recomendable mover dos veces la misma pieza durante el proceso de apertura pues ello va en detrimento de la puesta en valor de otras piezas que no se activan) /Ca4!
12. Da3/Cxc3
13. bxc3/Cxe4!
14. Axe7/Db6
15. Ac4/Cxc3!
16. Ac5/Tfe8+
17. Rf1/Ae6!! Ver diagrama. (Esta renuncia a la propia dama proyecta en la partida un clímax particular).
18. Axb6/Axc4 (quizás este sea otro momentum en la pirotecnia del norteamericano que pone en juego la técnica del “molino” que implica una serie táctica de descubiertas que los buenos aficionados habrán visto en el lance famoso entre Torre Repetto -autor de la idea- y Lasker).
19. Rg1/Ce2+
20. Rf1/Cxd4+
21. Rg1/Ce2+
22. Rf1/Cc3+
23. Rg1/axb6
24. Db4/Ta4
25. Dxb6/Cxd1 (la ventaja de “calidad” -valor de conjunto de las piezas propias superior al del adversario- comienza a inclinar la partida a favor de Fischer)
26. h3/Txa2
27. Rh2/Cxf2
28. Te1/Txe1
29. Dd8+/Af8
30. Cxe1/Ad5
31. Cf3/Ce4
32. Db8/b5
33. h4/h5
34. Ce5/Rg7 (a partir de ahora Fischer desplegará un auténtico procedimiento de abducción del rey blanco hasta arrinconarlo en una secuencia casi hipnótica) 35. Rg1/Ac5+  36. Rf1/Cg3+ 37. Re1/Ab4+
38. Rd1/Ab3+
39. Rc1/Ce2+
40. Rb1/Cc3+
41. Rc1/Tc2++. Orfebrería de alto nivel.

Partidas inmortales VI: Georg A. Rotlewi vs. Akiba Rubinstein (Lodz, 1907)

Publicado en El Confidencial

En el año 1907, en una ciudad polaca muy industrial –Lodz–, paradigma de desarrollo y pobreza extremas, y poco después de concluir la primera revolución rusa de 1905, detonada en parte por una economía en plena degradación, en parte por la onerosa derrota rusa en la batalla naval de los estrechos de Tsushima contra los emergentes nipones, un excepcional ajedrecista crearía una de las mas bellas obras de arte de esta milenaria disciplina.

Akiba Rubinstein amaneció un 12 de diciembre de 1882 en Stawiski (Polonia) y abandonó este lugar de belleza y miseria un 15 de marzo del año 1961 en Amberes (Bélgica). De origen judío, Rubinstein fue el menor de una extensa familia de 12 hermanos de muy humilde condición.

Su punto de inflexión ajedrecístico se produjo entre los años 1909 y 1912, llegando a derrotar al campeón del mundo Emanuel Lasker en el torneo de San Petersburgo. En el torneo de San Sebastián en 1911 ganó a José Raúl Capablanca, en su encuentro individual.

El destino quiso que dadas las características de los ciclos del campeonato del mundo –con las caprichosas y a veces onerosas condiciones que solía imponer el campeón de turno–, nunca encontrara un patrocinador que le permitiera reunir la cantidad suficiente para cumplimentar la bolsa requerida. A eso hubo que añadir el despuntar del emergente Capablanca y la cíclica visita de los jinetes del Apocalipsis que se manifestaron con su peculiar vehemencia desmedida en la Gran Guerra –qué eufemismo– de 1914 a 1918. Por todo ello se puede decir que Rubinstein fue un autentico campeón sin corona.

Finalmente, la contienda dejó en él graves secuelas nerviosas que se manifestaron en brotes y comportamientos esquizofrénicos, que devinieron en crónicos. En 1932, agotado y en su peor  momento de juego –a veces era incapaz de ver un mate en tres– fue ingresado en un centro especializado. Para aliviar su precariedad económica rayana con la insolvencia, dos grandes revistas del mundo del ajedrez, una alemana y otra inglesa, hicieron una cuestación simultánea dirigida a paliar sus necesidades más perentorias. El monto de la recaudación superó todas las expectativas. Rubinstein tenía más amigos de los que podía contar.

Georg A. Rotlewi vs. Akiba Rubinstein (Lodz, 1907)

[D40] Gambito de Dama rehusado.

Tablero tras la posición 22

1. d4 d5

2. Cf3 e6
3. e3 c5
4. c4 Cc6
5. Cc3 Cf6
6. dxc5 Axc5
7. a3 a6 (cabe la posibilidad de un enroque corto como opción más idónea)
8. b4 Ad6
9. Ab2 0–0
10. Dd2. De7!
11. Ad3 (quizás sea una pérdida de tiempo) dxc4
12. Axc4 b5
13. Ad3 Td8
14. De2 Ab7
15. 0–0 Ce5
16. Cxe5 Axe5
17. f4 Ac7
18. e4 Tac8
19. e5 (Probablemente un error, pues el blanco permite actividad en la gran diagonal) Ab6+
20. Rh1 (El negro tiene las piezas mas activas, y en consecuencia pasa al ataque) … Cg4! (Se puede decir que la ventaja del negro es definitivamente decisiva)
21. Ae4 Dh4
22. g3 (Todas las piezas negras actúan con la armonía necesaria para efectuar esta brillante combinación. Hay cuatro piezas orientadas contra el enroque, y las torres preparadas para una intervención contundente. Txc3!
23. gxh4 Td2
24. Dxd2 Axe4+
25. Dg2 Th3!! (La posición es de diagrama. Esta partida es la Inmortal de Rubinstein. En este punto, las blancas se rindieron. La continuación más consecuente debería ser la siguiente: [25…Th3!! 26. Tf3 (26.Tf2 Axf2 27.Dxe4 Txh2#) 26…Axf3 27.Dxf3 Txh2#]
0–1

Partidas inmortales V: Anderssen vs. Kieseritzky (Londres, 1851). “La Inmortal”

Publicado en El Confidencial

El siglo XIX fue un momento muy efervescente de la historia reciente. En el se produjeron acontecimientos de primer rango que hoy quedan en la tramoya del tiempo, superados por el inquietante siglo posterior. Como colofón a la revolución agrícola en Inglaterra, le sucedió a esta la primera revolución industrial que concluyó hacia 1840 y dio paso a la segunda, que se fue materializando hacia las postrimerías del siglo.

Por aquella época, a la estatua del genial almirante Nelson, en Trafalgar Square, todavía se le apreciaba un pequeño rictus por la contrariedad causada por los severos correctivos que le habían sido aplicados en sendas batallas, la de Tenerife y la de Cartagena de Indias por los dos ilustres militares españoles; Antonio Gutiérrez y Blas de Lezo, respectivamente.

Por lo demás, Monet, el “padre” del impresionismo ( el “abuelo” fue Goya), pintaba desde su estudio de El Havre su Impression. Soleil levant/Sol naciente y Karl Marx ya apuntaba maneras.

Pero en aquel entonces estaba ocurriendo algo en el mundo del ajedrez que, paulatinamente, comenzaba a transitar hacia horizontes mas formales desde el estilo romántico, caracterizado por sus ambiciosos ataques y una belleza creativa a ultranza, en perjuicio de los conceptos defensivos, de la que es muestra esta famosa partida catalogada como una de las diez más increíbles de este deporte, arte y ciencia. Un año más tarde, y en Berlín, Anderssen firmaría otra de sus inolvidables obras de arte, la “Siempreviva” ante Jean Dufresne. 

Anderssen vs. Kieseritzky (Londres, 1851). “La Inmortal”

Comienza con un gambito de rey aceptado. (La palabra gambito proviene del verbo italiano gambettare y viene a significar poner la “zancadilla”). Los gambitos se suelen producir por lo general durante el proceso de la apertura y tienden a ofrecer un peón propio a cambio de una mayor dinámica de piezas del bando que hace esta entrega para poder desplegarse con mayor rapidez y eficiencia.

Secuencia completa de la partida

1. e4 e5

2. f4 (grandes riesgos materiales, poniendo en peligro la integridad del rey propio de manera prematura, ya que la iniciativa primaba el estilo romántico de la época) exf4
3. Ac4 Dh4+

4. Rf1 b5
5. Axb5 Cf6
6. Cf3 Dh6
7. d3 Ch5
8. Ch4 Dg5
9. Cf5 c6
10. g4 Cf6
11. Tg1 cxb5
12. h4 Dg6
13. h5 Dg5
14. Df3 Cg8
15. Axf4 Df6
16. Cc3 Ac5
17. Cd5 Dxb2
18. Ad6 (se adivina una combinación atractiva aunque a la luz de los conocimientos actuales sería refutable). Axg1 (voracidad pantagruélica que conducirá irremediablemente a una indigestión estomacal)
19. e5 (este peón tiene un efecto sutil y contundente al mismo tiempo, pues bloquea el retorno de la dama negra al escenario donde se producen los acontecimientos. Es una jugada muy fina) Dxa1+
20. Re2 Ca6. (Un descuido imperdonable, la defensa en aquella época era más que deficiente).
21. Cxg7+ Rd8. (Alea jacta est.)
22. Df6+ Cxf6
23. Ae7++

Partidas inmortales IV: Adolf Anderssen vs. Jean Dufresne (Berlín, 1852). “La siempreviva”

Publicado en El Confidencial

En el siglo I de nuestra era, tres legiones romanas dirigidas por Varo fueron derrotadas por los germanos en la batalla del bosque de Teutoburgo. La habitual estrategia de las legiones romanas de imponerse en campo abierto había fallado estrepitosamente, pues al parecer a sus disciplinados legionarios les había dado por recoger setas en un tupido bosque que casualmente estaba plagado, en vez de suculentos boletus, de germanos bastante alterados, que entre salchicha y salchicha, se merendaron a unos cuantos miles de invasores.

Para cuando nuestro protagonista de esta semana, el talentoso gentleman Adolf Anderssen, estaba a punto de abordar la que probablemente sería una de las mas hermosas partidas de la historia del ajedrez, aquellos germanos ya habían superado la indigestión de tanto romano despistado y el futuro canciller Bismarck ya estaba tramando un Reich de corte autoritario tutelado por Prusia.

Era la época del Grunderzeit o los años fundacionales de lo que sería posteriormente el embrión de La Gran Alemania. El crecimiento industrial, económico y militar fue impresionante. En paralelo, el sistema dominante buscó denodadamente silenciar a los pensadores del momento. SchopenhauerNietzsche resistieron heroicamente.

En este contexto y con estos antecedentes se produjo en Berlín esta obra de arte. El contendiente de Adolf Anderssen no era manco. Jean Dufresne nació el 14 de febrero de 1829 en Berlín y dejó su cuerpo el 13 abril 1893 en la misma ciudad que le vió nacer. Este jugador –novelista profesional y ocasional biógrafo– ya le había dado algún susto muy puntual a Anderssen. Pero el día en que se produjo esta maravilla estética del arte–ciencia, se adivina que no tenia el dial bien sintonizado.

Adolf Anderssen era esencialmente un buscador de belleza para el que primaba la exploración de sus límites. En ningún caso se puede decir que fuera un conservador ante los grandes retos a pesar de su sólida formación posicional.

En el torneo de Londres, organizado por Howard Staunton, éste invitó al alemán a costes pagados dada su precariedad económica. Ganó el primer torneo mundial no oficioso sin ser considerado favorito. Pero, mientras se sucedía el mismo, invitó a su amigo Lionel Kieserizsky en un pub aledaño a una partida informal que le hizo pasar a la historia. Esta famosa partida, legado indiscutible de belleza, pasó a llamarse La Inmortal.

Adolf Anderssen vs. Jean Dufresne (Berlín, 1852). “La siempreviva”. Gambito Evans.

Movimiento número 18

1. e4 e5

2. Cf3 Cc6
3. Ac4 Ac5
4. b4 (como todos los aficionados sabemos este “regalo” de peón busca para el blanco un centro mas sólido y distrae tiempos de actuación de las negras) Axb4
5. c3 Aa5
6. d4 exd4
7. 0–0 d3
8. Db3 Df6? (con una exposición algo temeraria de la dama)
9. e5! Dg6
10. Te1 Cge7
11. Aa3 b5?! (Hubiera sido preferible el enroque. Es un ataque a todas luces prematuro)
12. Dxb5 Tb8
13. Da4 Ab6
14. Cbd2 Ab7
15. Ce4 Df5
16. Axd3 Dh5. (El bando blanco tiene ventaja, con dominio central y desarrollo; además el rey negro esta bastante expuesto en el centro, y su dama seriamente descoordinada)
17. Cf6+!! ? (Este movimiento de caballo es como un toque de trompeta a la carga) gxf6
18. exf6 Tg8! (Hay que jugar muy fino pues el bando negro tiene contrajuego)
19. Tad1! (Jugada muy precisa y de largo alcance) Dxf3? (el rey blanco esta entrando en un trance severo, pero no podemos reprochar a Dufresne haber omitido la extraordinaria combinación de ataque que sigue ahora).

20. Txe7+! Cxe7 (Es el nudo gordiano de una bellísima combinación).

Posición final, tras el jaque mate

21. Dxd7+!! Rxd7

22. Af5+ Re8
23. Ad7+ Rf8
24. Axe7# (Partida cumbre del ajedrez romántico). Una energía imparable se dirige hacia el rey adversario sin reparar en medios. Recuerda de alguna manera la controvertida cita mencionada en la obra de MaquiaveloEl príncipe, “el fin justifica los medios”. Para entonces Morphy Steinitz empujaban su ariete de la teoría posicional con determinación.

1–0

Partidas inmortales III: Edward Lasker vs. George Thomas (Londres, 1911)

Publicado en El Confidencial

Edward Lasker nació en Kempen –entonces Alemania– en 1885. Se fue de esta vida el 25 de marzo de 1981. Aunque era un jugador de elite -Maestro Internacional- y se había enfrentado a Capablanca, Rubinstein y Alekhine con diferente suerte, su salto a la fama se lo debe a una partida de vértigo en la que un excepcional sacrificio de dama contra el enroque adversario y la consiguiente y espectacular extracción del monarca oponente en medio de una vorágine de jaques con abducción incluida -inédita en los anales del ajedrez-, culminó con un remate de orfebrería, que catapultó al autor al panteón de los ilustres y su partida al Olimpo de las Inmortales.

Breve y contundente, la voracidad de las blancas termina en un delirio estético irrepetible. Dicha partida bien podría haberse titulado ”atracción fatal”. Las negras eligen la Defensa Holandesa. Un sistema defensivo ya mencionado por el italiano Gioacchino Greco en 1492, y que debe su nombre a los exhaustivos estudios publicados por el holandés Elías Stein.

Edward Lasker vs. Sir. George Thomas (Londres, 1911)

La siguiente partida es una de las mas brillantes que se ha jugado jamás.

1. d4 f5

2. Cf3 e6
3. Cc3 Cf6
4. Ag5 Ae7
5. Axf6 Axf6
6. e4 fxe4
7. Cxe4 b6
8. Ad3 Ab7
9. Ce5 0-0
10. Dh5! De7. (Primera posición). Las negras se niegan a cambiar 10… Ae5 , estimando que si 11.Cf6+ gf6 se salvarían. ¡En este momento el blanco anunció mate en ocho jugadas!
11. Dxh7+!! (Sacrificio impresionante. Las blancas entregan dama sólo por un peón, pero obligan al rey negro a escapar al extremo opuesto del tablero, donde le espera un deshonroso fin). Rxh7
12. Cxf6+ Rh6 [ 12…Rh8 13.Cg6# Impresionante esquema de mate].
13. Ceg4+ Rg5 14. h4+ Rf4
15. g3+ Rf3
16. Ae2+ Rg2
17. Th2+ Rg1. Esta casilla por lo común es buen refugio para el rey blanco, pero sólo para el rey blanco. Al negro ahí le espera la muerte.
18. Rd2# (Segunda posición) [18.0-0-0#]Por lo visto, esta es la jugada que originalmente efectuó Lasker, aunque muchos autores han puesto el enroque largo como la jugada realizada.

¡Un final espectacular a una combinación bellísima!

1-0

Partidas inmortales II: Schulten vs. Morphy (Nueva York, 1857)

Publicado en El Confidencial

Paul Morphy. Nacido en Nueva Orleans el 22 de junio de 1837 fue dado de baja el 10 de julio de 1884. Hijo de una aristocrática familia criolla hispano-irlandesa era un cualificado políglota, llegando a hablar con soltura el plateau y cajún locales y dominando otros cinco idiomas. Nunca renunció a su ascendencia española ni a su probada admiración por Bernardo de Gálvez, militar español muy aficionado a infligir contundentes derrotas a los británicos. Su incuestionable precocidad le impidió ejercer la abogacía una vez terminada la carrera de Derecho, pues las leyes federales prohibían su desempeño hasta el cumplimiento de los 21 años.

De su periplo europeo quedará para la historia la solvencia con que derroto a todos sus oponentes. Entre algunas de sus perlas ajedrecísticas, ofrecemos hoy en esta segunda entrega sobre su entonces innovador ajedrez, una partida de una brillantez inusual.

(130) Schulten,J – Morphy,Paul [C32]. Nueva York, 1857

Todas las partidas de Morphy se caracterizan por un juego abierto y gran actividad de sus piezas, que siempre desarrollaba rápidamente.

1. e4 e5

2. f4 d5! (Una jugada útil para sacar las piezas).
3. exd5 e4
4. Cc3 Cf6
5. d3 Ab4
6. Ad2 e3! (Fabuloso sacrificio para ganar tiempos de desarrollo y abrir la columna de rey).
7. Axe3 0–0
8. Ad2 Axc3
9. bxc3 Te8+
10. Ae2 Ag4! (Hay que sacar todas las piezas).
11. c4 (El blanco no ha sacado las piezas, pero domina el centro. Morphy se encargará de arrebatárselo)…c6!! (Un jugador “normal”, hubiera jugada Cbd7, pero Morphy quiere algo más).
12. dxc6 Cxc6  (El negro ha sacado a su caballo por el mejor sitio, y la ventaja blanca en el centro ha desaparecido. Las blancas entretanto tienen varias piezas en su casilla de origen y el rey en el centro y con líneas abiertas hacia él).
13. Rf1 Txe2!
14. Cxe2 Cd4! (Explotando la clavada).
15. Db1 Axe2+
16. Rf2 Cg4+
17. Rg1 Cf3+! (Abriéndose camino hacia el rey blanco.)
18. gxf3 Dd4+ (La dama ha esperado el momento adecuado para hacer su aparición, y ahora será la pieza estrella. Algo típico de Morphy: La dama tarda en moverse, esperando saber dónde se la necesitará, y cuando aparece machaca.)
19. Rg2 Df2+
20. Rh3 Dxf3+
21. Rh4 Ch6!! (Amenaza un mate en 1 y otro mate en 2 jugadas.)
22. Tg1 Cf5+
23. Rg5 Dh5# (Morphy fue el descubridor de la importancia del centro y el desarrollo, conceptos hasta ese momento poco comprendidos. Es de vital importancia estudiar su legado.) 0–1.

Las partidas inmortales: Paul Morphy vs. Conde De Issouard

Publicado en El Confidencial

El término “arte” deriva del latín “ars”, que viene a significar “habilidad” y alude a la realización de acciones que requieren una especialización a la par que trata de provocar una experiencia que puede ser de orden estético, emocional, intelectual o bien combinar todas esas cualidades.

El concepto de arte, ya sea por reduccionismo o por una mera simplificación inconsciente, se ha circunscrito a un ámbito muy selecto y restrictivo, habida cuenta de que cualquier manifestación expresada con sensibilidad y criterios creativos puedeajustarse y alinearse perfectamente con este enunciado.

Sería entonces muy severo y riguroso vincular el concepto de arte sólo a una Venus de Willendorf (estatuilla antropomorfa de unos 20.000 años de antigüedad descubierta al lado del Danubio en 1908), al duelo a garrotazos de Goya Lucienteso a la superestructura del museo Guggenheim de Bilbao.

Basquiat –pintor grafitero estadounidense-, Rafa Nadal con sus parábolas imposibles o un artesano cualquiera con la suficiente inspiración, hacen la misma justicia a esta definición.

Es por ello que hoy traemos a estas página la primera de una serie de partidas de ajedrez que han dejado una huella indeleble en la historia de este milenario deporte – arte – ciencia.

Paul Morphy, nacido en Nueva Orleans en 1837, murió de un ataque de apoplejía (pérdida súbita del conocimiento) a la edad de 47 años, tras darse una ducha de agua fría. Este genial y talentoso abogado y ajedrecista revolucionó las anquilosadas bases del ajedrez allá por el siglo XIX, embelleciendo la clásica escuela romántica (estilo en el que primaba el juego de ataque y la iniciativa sobre los aspectos defensivos) que dominaba en aquellos momentos, aportándole un marchamo de excelencia nunca visto hasta entonces.

Una cruel ironía para un artista que barrió a todos los contendientes a los que se enfrentó en aquella época. Teniendo a su alcance la cima del conocimiento, su cuerpo le jugó una mala pasada.

A continuación comentamos este breve, pero no por ello menos brillante, trabajo de orfebrería, de quien con aleccionadora maestría, vino, visitó y venció a los mejores jugadores de Europa en las postrimerías del siglo XIX.

Comentarios previos a la partida C41, defensa Philidor

Destaca de este genial ajedrecista la clarividencia a la hora de buscar la mejor ubicación de sus piezas, posicionándolas para atacar, y su gran superioridad sobre el resto de sus adversarios en las posiciones abiertas.

La siguiente partida es muy representativa del estilo de Morphy, pues con increíble rapidez activa todas sus piezas y las desarrolla de manera inapelable, aprovechando el mal desarrollo del rey rival sin enrocar y por ende, muy estático en el centro.

Advertir que en la jugada nº 12, se ve con meridiana claridad cómo las piezas blancas, con una pieza de menos, tienen una excelente iniciativa. Las dos últimas jugadas son antológicas siendo la desviación de las blancas en la jugada nº 16 -tema táctico-, la “traca final “.

La fuerza principal de Morphy no estaba basada en su poder combinatorio, sino en su juego posicional y en la impronta de su novedoso estilo en aquella época.

La partida: Morphy – Conde de Issouard / Duque de Brunswick

1.e4 e5
2.Cf3 d6 (floja defensa que se limita a sostener el peón de d6 ante el ataque del Cf3 blanco)
3.d4 Ag4
4.dxe5 Axf3
5.Dxf3 dxe5
6.Ac4 (ataque temático sobre la casilla f7) Cf6
7.Db3 (tema táctico de ataque doble en b7 y f7) De7
8.Cc3 (natural jugada de desarrollo) c6
9.Ag5 (prima el desarrollo a la captura fácil del peón de b7) b5
10.Cxb5 (interesante sacrificio de calidad a cambio de iniciativa) cxb5
11.Axb5+(¿Por quien doblan las campanas?) Cbd7
12.0–0–0 (ocupación de la columna y sobrecarga en d7) Td8
13.Txd7 Txd7
14.Td1(ocupación de la columna y Td7 clavada) De6
15.Axd7+Cxd7
16.Db8+ (preciosos sacrificio táctico de desviación) Cxb8
17.Td8++ (El llamado mate de Morphy). Dos y dos son cuatro. 1–0.